Decía Donne que nadie duerme en la carreta que lo conduce de la cárcel al patíbulo, y que sin embargo todos dormimos desde la matriz hasta la sepultura, o no estamos enteramente despiertos.
Una de las misiones de la gran literatura: despertar al hombre que viaja hacia el patíbulo.
ERNESTO SÁBATO: “EL ESCRITOR Y SUS FANTASMAS”. Seix Barral. Bs. As. 2006.
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